Si hay una experiencia que simboliza la esencia del turismo activo en Asturias, esa es, sin duda, el Descenso del Sella. Esta emblemática actividad, que combina deporte, naturaleza y tradición, se ha convertido en una escapada esencial para los amantes de la aventura al aire libre. Remar en canoa por el río Sella entre los idílicos paisajes asturianos, verdes y montañosos, es una manera inmejorable de conectar con la belleza del norte de España.
Un entorno natural privilegiado
El río Sella discurre entre los concejos de Cangas de Onís y Ribadesella, en pleno corazón del oriente asturiano. Esta zona es famosa por su exuberante vegetación, sus montañas de perfil suave y su aire puro, lo que la convierte en un enclave ideal para el turismo de naturaleza.
El Descenso del Sella ofrece una manera diferente de explorar este entorno: desde el agua. A lo largo del recorrido, los participantes pueden disfrutar de vistas espectaculares, observar aves autóctonas y, con un poco de suerte, ver alguna nutria jugando en la orilla.
Una experiencia para disfrutar en grupo
La actividad comienza en Arriondas, una pequeña localidad asturiana que se transforma cada verano en el epicentro del piragüismo. Desde aquí, se inicia un recorrido de entre 12 y 15 kilómetros que suele finalizar entre Llovio y Ribadesella (en esta última localidad costera encontraremos la desembocadura del río).
Hay diversas formas de realizarlo, aunque la más cómoda es contratar servicios de alquiler de material: canoa, chalecos salvavidas, bidón estanco para que nuestras pertenencias no se mojen, traslados de vuelta al punto de arranque, etc.
Y aunque puede parecer una actividad exigente, el Descenso del Sella es apto para todos los públicos. Tanto familias con niños como grupos de amigos o parejas pueden disfrutar de esta experiencia sin necesidad de una gran forma física. De hecho, uno de los encantos del Sella es que permite remar a tu propio ritmo, deteniéndote en las playas fluviales que salpican el recorrido para descansar, bañarte o simplemente admirar el paisaje.
La Fiesta de las Piraguas
Antes de planificar tu viaje debes tener en cuenta que en los meses de verano la afluencia es mayor. Especialmente el primer sábado de agosto, cuando se celebra el Descenso Internacional del Sella, conocido popularmente como la Fiesta de las Piraguas, un evento anual que se celebra desde 1930.
Ese día, miles de personas se congregan para ver competir a piragüistas de todo el mundo en una jornada que combina deporte, música y tradición asturiana. Las calles de Arriondas y Ribadesella se llenan de color, gaitas y sidra, convirtiendo este evento en una de las fiestas más populares de Asturias. Participar o simplemente presenciar esta celebración es una forma vibrante de entender la pasión que despierta el río Sella entre locales y visitantes.
Consejos para disfrutar al máximo
Si estás pensando en hacer el Descenso del Sella, hay algunos consejos prácticos que pueden ayudarte a aprovechar al máximo la experiencia. En primer lugar, es recomendable reservar con antelación, especialmente en los meses de verano cuando la demanda es muy alta.
Lleva ropa cómoda, que se pueda mojar, y calzado adecuado para el agua. No olvides la crema solar, una gorra y gafas de sol con sujeción. Y por supuesto, una actitud abierta y ganas de pasarlo bien.
Conocer Asturias
El entorno del Sella también es ideal para quienes buscan una escapada completa. Desde la tranquilidad de casas rurales y hoteles con encanto, hasta campings rodeados de naturaleza, hay opciones de alojamiento para todos los gustos. Por otra parte, la cercanía a la costa permite disfrutar de algunas de las playas más bonitas del Cantábrico, como la de Santa Marina o la de Vega en Ribadesella.
Además, la zona ofrece múltiples rutas de senderismo por los Picos de Europa y una gastronomía local irresistible, con especialidades como la fabada asturiana, el queso de Cabrales y, por supuesto, la sidra natural. También merece la pena dedicar un día a visitar las ciudades de Gijón y Oviedo, situadas a poco más de una hora en coche.
En Gijón puedes pasear por el casco antiguo de Cimadevilla, relajarte en la playa de San Lorenzo o disfrutar de su animada vida cultural. En Oviedo, no te pierdas la catedral, las iglesias prerrománicas de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, el mercado de El Fontán y sus numerosas sidrerías donde experimentar la auténtica tradición asturiana.
De esta manera, el Descenso del Sella puede ser una buena excusa para conocer Asturias a fondo y relajarte rodeado de la naturaleza que envuelve a esta región. Una experiencia que te dejará recuerdos imborrables a golpe de remo.




